ISSN 1807-1783                atualizado em 10 de novembro de 2010   


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Un análisis de la obra El Facundo – Civilización, Barbarie y el Bicentenario Argentino

por Bruno P.L. Aranha

Sobre o autor [i]

1. Contexto histórico-geográfico

Pienso que el primer error que ocurre cuando se analiza la obra de Domingo Faustino Sarmiento es cuando las personas juzgan con la mentalidad del tiempo presente, algo muy común en Argentina en nuestros días. Para una persona de estos tiempos le parece natural decir que Sarmiento fue un racista o hasta un fascista, concepto que tampoco existía en esta época.

Pero antes de todo, se debe mirar el contexto de la época, o sea, del siglo XIX, ésta era una época sobretodo de legitimación y construcción de los Estados nacionales, no solo en América, sino también en Europa. Tenemos como ejemplo, los casos de Alemania e Italia, que solamente se constituyeron como naciones en mediados del siglo XIX.

El pensamiento predominante en el siglo XIX era el del positivismo, pensamiento que deriva de la epistemología que surge en Francia a inicios del siglo XIX, de la mano del pensador francés Auguste Comte y del británico John Stuart Mill. La idea de comprobación empírica y la explicación de fenómenos por medio de leyes generales y universales fueron aplicadas también a la idea del modelo de nación a seguir. En el caso americano, básicamente la idea era la de evolución, partiendo de la premisa de que los países americanos estaban atrasados en relación con Europa.

Teóricos positivistas brasileños afirmaban que el atraso de Brasil se constituyó en el tema de la esclavitud de los africanos. En el caso argentino, ¿en que se constituyó el atraso?

Según Sarmiento el atraso estaba representado en la “barbarie” indígena, de los gauchos y de los caudillos. El titulo de la obra justo hace referencia a Facundo Quiroga, caudillo de la provincia de La Rioja, en el noreste argentino. El intento de Sarmiento era justamente mostrar a los caudillos como barbarie y como un atraso a ser superado, citando como ejemplos a Facundo y Juan Manuel Rosas.

En el primer capítulo de la obra, Sarmiento hace una descripción de los aspectos físicos y caracteres de la Argentina, sus ideas son similares a la de los deterministas europeos de su época. La geografía era una disciplina que estaba en proceso de formación, y los teóricos de esta época difundían la idea de la relación del medio natural con el hombre, o sea, el ambiente hace al hombre. Una de las primeras citas de la obra hace referencia a un texto de Alexander Von Humboldt, considerado como uno de los padres de la geografía. La cita hace referencia a la extensión de la pampa Argentina. [ii]

Basado en esta idea, Sarmiento construye toda una argumentación de que el propio ambiente y la geografía Argentina son las responsables por el atraso Argentino, basado en una idea determinista considera que el argentino no tiene la “culpa” de ser un “bárbaro atrasado” ya que el propio ambiente en que vive lo hace así.

Para Sarmiento, la pampa es un ambiente malísimo que conduce a la barbarie[iii]. A la vez considera que la poca civilización que hay en Argentina está representada en la ciudad de Buenos Aires, y que es a partir de la capital porteña que salen las luces que pueden llevar la evolución a Argentina. Lo cual era el destino de Buenos Aires por estar situada en la desembocadura del Río de la Plata y por eso, tener contacto directo con las luces de Europa. [iv]

Basado todavía en este concepto, construye una argumentación sobre los llanos del norte argentino, pero con el intento claro de atacar el personaje principal de la obra; Facundo Quiroga. Para Sarmiento, las llanuras preparan las vías del despotismo, [v] en realidad, Facundo no tenía la culpa de ser un “déspota”, pues es un hijo del los llanos, o mejor “el tigre de los llanos”, o sea, bárbaro e incivilizado. La única solución sería la civilización de Buenos Aires, nada más. O sea, ahí está presente la dicotomía ciudad y campo.

Sarmiento muchas veces hace comparaciones entre el interior argentino, las estepas de Asia y el desierto de Arabia. Incluso hace referencia a Hulboldt cuando el alemán habla de las estepas asiáticas, comparando las mismas con el propio océano, o sea, el infinito. [vi] En su obra, Sarmiento al mencionar a Hulboldt intenta hacer referencia a la propia pampa argentina.

Es una mentalidad típicamente arraigada a la europea. El concepto de la barbarie, la del “otro” [vii] es una estructura de larga duración [viii] que está presente en Europa, desde tiempos remotos. La figura que sintetiza el bárbaro para los europeos, es la figura del tártaro mogol de las estepas asiáticas, desde los tiempos del Imperio Romano (siglo V) ellos ya estaban en Europa representados por la figura de los Hunos. Siglos después el Imperio Turco llega hasta las cercanías de Viena, y “el peligro tártaro” fue una amenaza constante para el mundo europeo cristiano de la Edad Media. Pero la terminología Tártaro al final se corrompió, y pasó a ser usada para designar no solo a los mongoles, sino a cualquier pueblo que no tenga “civilización”.

Sarmiento incluso hace referencia a Víctor Hugo, [ix] escritor francés que en su obra Le Rhin, habla de los tártaros como:

“Hombres que no podrían combatir a pie; no hace sino una sola persona con su caballo. Vive a caballo: trata, compra y vende a caballo; bebe, come, duerme y sueña a caballo”. [x]

Evidentemente Víctor Hugo también es un hombre que sufre influencia de la larga duración, pues la mentalidad con relación a los tártaros persiste en el siglo XIX europeo, incluso para algunos teóricos como el medievalista Jacques Le Goff, hubo una larga Edad Media que dura hasta el siglo XIX. [xi] El autor francés, utiliza el propio concepto de larga duración de Fernand Braudel para explicar su tesis.

Para Sarmiento, estas palabras de Víctor Hugo parecen escritas en la pampa, [xii] y de hecho ha encontrando su tártaro representado en la figura del gaucho. Eso no es exclusividad solo de Sarmiento, varios viajeros europeos que pasaron por Sudamérica en el siglo XIX hicieran esta comparación, sobre todo por el hecho de que los gauchos estén la mayor parte de su tiempo arriba del caballo. El francés Avé-Lallemant hizo un viaje por el sur de Brasil en el año 1858, y cuando estuvo en la provincia brasileña de Rio Grande do Sul, llamo a los gauchos de la región limítrofe con Argentina:

“…los tártaros del Río Uruguay.” [xiii]

Como positivista que era, Sarmiento creía que esos “gauchos bárbaros” todavía podrían ser civilizados, para él los gauchos representaban una fase a ser superada, hasta llego a caracterizar una supuesta “Edad Media Argentina” encurtida en pleno siglo XIX. [xiv] Así que una vez más hago referencia a la tesis de la larga edad media de Le Goff.

El gaucho cantor seria el mismo bardo, el vate, el trovador de la Edad Media. El escenario argentino propuesto por Sarmiento en relación a la disputa entre la ilustrada Buenos Aires y la pampa bárbara, sería como la disputa entre las ciudades medievales y el feudalismo del campo. [xv] Ahí una vez más la dicotomía ciudad y campo está presente.

Sarmiento encuentra en el poeta Echeverría, la figura del “bardo argentino”, [xvi] aunque reconozca los meritos del poeta, lamenta que:

“el bardo volva su mirada al desierto y en la inmensidad sin límites en que vaga el salvaje”[xvii]

Más adelante, una vez más la cuestión de la influencia del ambiente sobre el hombre se hace presente al decir:

“¿Como no ha de ser poeta se presencia estas escenas imponentes?” [xviii]

La referencia es sobre una poesía de Echeverría:

“ Gira en vano reconcentra

su inmensidad, y no encuentra

la vista en su vivo anhelo

do fijar su fugaz vuelo,

como el pá jaro en la mar.

Doquier, campo y heredades,

del ave y bruto guaridas;

doquier cielo y soledades

de Dios sólo conocidas,

que El sólo puede sondear” [xix]

Cabe resaltar todavía, que en esta época, predominaba la idea de que la gran extensión territorial era un problema, y no un atractivo como se piensa hoy en día. [xx] Muchos juzgan a Sarmiento por lo que dice al respecto de la Patagonia, que para él debía pertenecer a Chile, pues toda esa grande extensión territorial era como un encargo y no algo benéfico para la nación:

“He contribuido con mis escritos aconsejando con tesón al gobierno chileno a dar aquel paso... El gobierno argentino, engañado por una falsa gloria, provoca una cuestión ociosa que no merece cambiar dos notas, Para Buenos Aires tal posesión es inútil. Magallanes pertenece a Chile y quizá toda la Patagonia... No se me ocurre después de mis demostraciones, como se atreve el gobierno de Buenos Aires a sostener ni mentar siquiera sus derechos. Ni sombra ni pretexto de controversia les queda” [xxi]

[]

"Es una guerra desértica, frígida e inútil. No vale la pena gastar un barril de pólvora en su defensa. ¿Por qué obstinarse en llevar adelante una ocupación nominal?” [xxii]

Aunque sean declaraciones que suenen polémicas en los días actuales, es necesario tener en cuenta todo el contexto de la época, para eso los historiadores cuentan con los avances que la historiografía tuvo durante todo el último siglo XX.

[]

2. Un análisis historiográfico del Facundo

Hemos discutido en este texto sobre el tipo de mentalidad vigente en el siglo XIX, las ciencias por lo general todavía estaban en proceso de consolidación, así como la disciplina de Historia. Denominar a Sarmiento de historiador o no, es una discusión que puede rendir mucho. Pero, aunque Sarmiento no haga parte del llamado grupo de los historiadores modernos, el puede ser si un historiador, un “contador de historia” de su tiempo. Claro que la cuenta de su manera.

Pero, no creo que las cosas cambiaran mucho hasta hoy, dentro de lo que hoy es denominado; Historia académica, ya que muchos cuentan la historia a su manera, yo voy más adelante todavía y pienso que todos los historiadores lo hacen sin excepción.

Para Max Weber, el interés cognitivo del historiador sirve de guía para su trabajo, y las ideas evaluativas que dominan su tiempo ejercen influencia en este sentido. [xxiii] El gran historiador francés Marc Bloch decía que el historiador no se aleja de sus pasiones. [xxiv]

Weber y Bloch hacen esos comentarios en sus obras sobre historiografía en mediados del siglo XX, en una época en que la disciplina de Historia ya estaba consolidada, estos comentarios reflejan la demanda de los avanzos de la historiografía. Pero creo que esos comentarios también son pertinentes a la obra de Sarmiento.

Sarmiento cuenta su historia a partir de una visión de un unitarista, la intención era la de hacer una construcción de una historia para combatir a los federalistas, representados en la obra por Facundo y Juan Manuel Rosas. Una historia hecha por encomienda, algo muy típico de esta época.

Incluso hay referencias a antiguas obras monumentales de historia estatal de su época, como por ejemplo a la obra Historie de Venice, del conde de Daru, publicado entre 1819-1822. [xxv] El Conde de Daru, contemporáneo de Sarmiento, fue un estadista francés a servicio de Napoleón. Su obra es concebida justo en el momento de la expansión territorial de la Francia Napoleónica. [xxvi] Venecia estaba justo bajo dominio francés, así que hubo una demanda por escribir una Historia de Venecia para servir a los intereses de Napoleón. Sarmiento hace referencia a esta obra comentando la conspiración de Tiepolo en 1300, revuelta que fue sofocada por la aristocracia veneciana. Así que hace una comparación entre el consejo aristócrata veneciano y Rosas. Enfatizando que en Venecia hubo un consejo para tomar el poder, pero en Argentina el poder estaba en las manos de solo un hombre, Rosas. Ósea, en este caso Venecia representaba la forma civilizada de gobierno, mientras que la Argentina de Rosas representaba el “gobierno de la barbarie”.

También hace referencia a la obra Histoire de l'Empire Ottoman de Alix, una obra que se sitúa en el mismo contexto de la obra del Conde Daru. Alix también fué un hombre a servicio de Napoleón, [xxvii] así que “su historia de Imperio Otomano” responde a la demanda de la expansión napoleónica rumbo al oriente, donde ya dominaba el Egipto y partes de la Siria, que hasta entonces eran provincias del Imperio Otomano.

Se nota que las obras comentadas anteriormente (incluso la de Sarmiento) hacen parte de un contexto en que la Historia dominante era la de los “grandes héroes” y de los “gloriosos estados nacionales” de la época.

Comento acá una casualidad que ocurrió conmigo que tiene mucho que ver con este tema. Justo esos días prendí la televisión y estaba pasando la película Troya, justo en este momento había una escena donde hay un dialogo entre Aquiles y el rey Agamenón.

Aquiles (interpretado por el actor Brad Pitt) reclama más meritos para sus soldados, así que el rey Agamenón contesta que eso no tiene importancia, ya que la historia quien escribí son los reyes y no los soldados o las personas comunes.

Ese tipo de Historia sigue dominante hasta los días de hoy, basta caminar por las calles de Buenos Aires y mirar todos los “héroes” homenajeados con nombres de calles como Roca, Rivadavia, Mitre, entre otros más.

Pero, en la década de los veinte arrancó un movimiento historiográfico revisionista, que más tarde paso a ser denominado de la nueva historia. Los orígenes remontan a 1929, en el momento de la la fundación de la revista Annales por los franceses Marc Bloch y Lucien Febvre, mientras ellos enseñaban en la Universidad de Estrasburgo. Con un nuevo tipo de abordaje, apoyado por otras ciencias humanas como la sociología, la antropología y la geografía, buscaban un análisis que rechazaba el énfasis predominante en la política, la diplomacia y los “grandes héroes”, como era predominante entre los historiadores del siglo XIX.

Desde entonces la historiografía he pasado por muchos avances, agregando varios nuevos abordajes. Para Le Goff, todo documento es un monumento y consecuentemente, puede ser encarado como pasible de crítica.

De esta forma, la obra de Sarmiento puede ser encarada como un testimonio histórico del siglo XIX argentino. Según los nuevos abordajes de la historiografía, por la documentación oficial también es posible extraer la historia “del otro”, la historia de los de abajo. Pensando de este modo, el Facundo es una obra importante para que se pueda comprender un poco más del pasado argentino. Pues, hasta de forma indirecta, ahí están registrados varios hechos de la historia de los gauchos, de los indígenas y de los negros de Argentina.

El tema de los negros en Argentina es algo que hasta hoy es como un tabú. Hay varias explicaciones vagas sobre el tema, y todavía hay mucho que avanzar al respecto de este tema. Por el hecho de que por mucho tiempo los negros no han sido considerados agentes históricos, pocos registros quedan de la cultura Afro-Argentina. Pero, en la obra de Sarmiento quedan algunos registros de los negros de Buenos Aires; aunque de forma indirecta, menciona su forma de organización en torno a Rosas. [xxviii]

El hecho del apoyo de los batallones negros a Rosas durante el cerco de Lavalle a Buenos Aires irrito profundamente a Sarmiento, aunque denuncia que son excelentes e incorruptibles soldados, cuenta que:

“…felizmente las guerras han exterminado gran parte de esta populación de raza salvaje”.[xxix]

Sarmiento también hace referencia al general negro Lorenzo Barcala, pero relazándole buenas referencias por el hecho de ser unitario.[xxx] Así como también hay en el Facundo varias referencias a la poesía y a la música popular de los gauchos.

De hecho no solo el Facundo, sino toda la obra de Sarmiento, puede ser fuente histórica para los historiadores revisionistas, apoyados en los nuevos abordajes metodológicos que los avances de la historiografía ofrecen.

4. Conclusión

En esta época del bicentenario Argentino, el Facundo suena más actual que nunca, de hecho la dicotomía civilización y barbarie todavía sigue presente. Además de las apariencias, la Argentina no es un País europeo aislado de la “barbarie latino-americana”. Muchos problemas del siglo XIX persisten en el país hoy.

Claro que la situación ahora es mucho más compleja que en el siglo XIX, no se puede trasladar y aplicar la dicotomía de Sarmiento para los días de hoy sin tomar en cuenta toda la complejidad de la historia argentina en el siglo XX.

Con la reciente crisis del campo, ¿dónde estaba la elite? Justo en el campo, ósea, en la zona de la barbarie. Y los “barbaros”, “los cabecitas negras” están justo en el conurbado de Buenos Aires.

El mito de la Argentina europea consiste simplemente en negar la existencia de la otra Argentina, ósea, una Argentina mestiza e indígena. Es solo caminar por las calles de Buenos Aires y darse cuenta de este hecho, no hay que adentrarse al interior del país para percibirlo.

Eso tampoco es exclusividad de Argentina, al contrario de lo que muchos piensan, Brasil también es un país demasiado racista, el antiguo proyecto de europeización pensado por los positivistas del siglo XIX tampoco logro su objetivo, ya que la herencia de la esclavitud negra es un hecho imposible de ser borrado de la Historia y del presente del país. Los “bárbaros” todavía siguen “perturbando” el orden. En Argentina hemos visto eso en la crisis de 2001, en Brasil eso siempre pasa, como por ejemplo, cuando los “bárbaros” de las villas de Rio de Janeiro bajan a la zona sur rica de la ciudad.

La obra de Sarmiento es importante para que las nuevas generaciones de estudiantes la tomen como ejemplo para virar la historia a lo opuesto. Eso no solo a nivel académico, hay que tener una conciencia general al respecto, porque la historia no es únicamente un monopolio de los historiadores. Hay que criticar la Historia-Monumento que esta puesta para nosotros, hay que saber el porqué de los homenajes a los “héroes de la nación” que están por ahí en nuestras calles. Es importante separar la memoria y la Historia propiamente dicha.

Por fin, ¿Que es lo que hay que conmemorar en este bicentenario? Eso es una importante cuestión a ser pensada…

4. Bibliografía:

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BRAUDEL, Fernand, El mediterraneo y el mundo mediterraneo en la época de Felipe II, Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica, 1953.

BURKE, Peter, A Escola dos Annales (1929-1989): a Revolução Francesa da Historiografia, São Paulo: Fundação Editora da UNESP, 1997.

COMTE, Augusto, Curso de filosofia positiva. Discurso preliminar sobre o conjunto do positivismo. Catecismo positivista, São Paulo: Nova Cultural, 1988.

FIGUEIREDO, Danilo José, Mongóis: Um Povo Bárbaro (Magnífico), Revista Klepsidra, São Paulo, nº 9, ago/set. 2001. Disponível em: http://www.klepsidra.net/klepsidra9/mongois.html Acceso en 20-12-08.

HUGO, Victor, El Rhin, Paris: Nelson Éditeurs, sin fecha.

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SARMIENTO, Domingo Faustino, Facundo: Civilización y barbarie, Buenos Aires: Centro Editor de Cultura, 2007.

TODOROV, Tzvetan, A Conquista da América, São Paulo: Martins Fontes, 1993

WEBER, Max, The Methodology of the Social Sciences, Glencoe: Free Press, 1949.

Diarios consultados:

DIÁRIO EL NACIONAL, Buenos Aires, 19/7/1878. Disponible en el link: http://es.wikipedia.org/wiki/Domingo_Faustino_Sarmiento Acceso en 15/12/08.

DIÁRIO EL NACIONAL, Buenos Aires, 13/10/1857. Disponible en el link: http://es.wikipedia.org/wiki/Domingo_Faustino_Sarmiento Acceso en 15/12/08.


[i] Bachillerado en Historia en la Universidade de São Paulo (USP). Trabajo hecho en el periodo de intercambio en la Universidad de Buenos Aires (UBA)

[ii] SARMIENTO, Domingo Faustino, Facundo: Civilización y barbarie, Buenos Aires: Centro Editor de Cultura, 2007, p. 29.

[iii] Id,. Ibid., p. 32.

[iv] Id,. Ibid., p. 31.

[v] Id,. Ibid., p.33.

[vi] SARMIENTO, op., cit., p. 47.

[vii] Concepto usado por el autor búlgaro Tzvetan Todorov en la obra “La conquista de América, la cuestión del otro”, donde opta por una visión no solamente centrada en el europeo, pero como también por el lado del indígena, ver: TODOROV, Tzvetan, A Conquista da América, São Paulo: Martins Fontes, 1993.

[viii] Para Fernand Braudel, la Historia se sitúa en tres escales: la superficie, una historia de los acontecimientos que se insiere en el tiempo corto (concepción positivista); una historia conjetural, que sigue un ritmo mas lento; en profundidad, una historia estructural de larga duración, que abarcaría los siglos. O sea, en el caso que comento en este texto, la visión europea a respecto de los pueblos asiáticos es una estructura de larga duración que está presente desde los tiempos del Império Rumano y llega hasta el siglo XIX. Ver: BRAUDEL, Fernand, El mediterraneo y el mundo mediterraneo en la época de Felipe II, Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica, 1953.

[ix] SARMIENTO, op., cit., p. 66.

[x] HUGO, Victor, El Rhin, Paris: Nelson Éditeurs, sin fecha.

[xi] LE GOFF, Jacques, Uma Longa Idade Média, São Paulo: Civilização Brasileira, 2008.

[xii] SARMIENTO, op., cit., p. 66.

[xiii] AVÉ-LALLEMENT, Robert, Viagem pelo Sul do Brasil, tomo I, Rio de Janeiro: INL. 1953.

[xiv] SARMIENTO, op., cit., p. 66.

[xv] SARMIENTO, op., cit., p. 57.

[xvi] Id,. Ibid., p. 47.

[xvii] Id,. Ibid., p. 47.

[xviii] Id,. Ibid., p. 49.

[xix] SARMIENTO, op., cit., p. 50.

[xx] El caso de los países emergentes Rusia, China, India, Brasil y Argentina representa el tipo de mentalidad dominante en los días de hoy a respecto de la extensión territorial de los estados nacionales.

[xxi] EL NACIONAL, Buenos Aires, 13/10/1857. Disponible en el link: http://es.wikipedia.org/wiki/Domingo_Faustino_Sarmiento Acceso en 15/12/08.

[xxii] EL NACIONAL, Buenos Aires, 19/7/1878. Disponible en el link: http://es.wikipedia.org/wiki/Domingo_Faustino_Sarmiento Acceso en 15/12/08.

[xxiii] WEBER, Max, The Methodology of the Social Sciences, Glencoe: Free Press, 1949.

[xxiv] BLOCH, Marc, Apologia da História, ou, O Ofício de historiador, Rio de Janeiro: Jorge Zahar, 2001, p. 128.

[xxv] SARMIENTO, op., cit., p. 224.

[xxvi] Datos disponibles en el link: http://fr.wikipedia.org/wiki/Pierre_Daru Acceso en 10/02/09.

[xxvii] Datos disponibles en el link: http://ihrf.univ-paris1.fr/spip.php?article92 Acceso en 10/02/09.

[xxviii] SARMIENTO, op., cit., p. 239.

[xxix] Id,. Ibid., p. 239.

[xxx] Id,. Ibid., p. 158-159.